Cuando no existe testamento, el cónyuge viudo solo tiene derecho a la “cuota legal usufructuaria” (que luego explicaremos). Para obtener este derecho el cónyuge no debe estar separado judicialmente o de hecho al momento del fallecimiento. En el Código Civil estos derechos del cónyuge, se caracterizan por lo siguiente:

– Se atribuyen en usufructo.

– Este derecho de usufructo es variable mayor o menor dependiendo de con quién concurra la viuda o viudo e la herencia.

  • Si concurre con hijos o descendientes tiene derecho a 1/3 en usufructo de la masa hereditaria.
  • Si concurre con padres o ascendientes tiene derecho a 2/3 de la masa hereditaria.

– Este derecho de usufructo es conmutable, es decir se  puede pactar que en vez del usufructo, se de al viudo o viuda dinero u otros bienes o una renta equivalente al valor del usufructo. Esta conmutación debe tener el acuerdo del viudo o viuda y los herederos. Como hemos insistido en tantas ocasiones, es muy conveniente hacer testamento ya que en una herencia sin testamento en la que la viuda concurra con hijos o nietos, esta solo recibiría 1/3 de la herencia en usufructo que en términos de dinero es una cantidad mínima con respecto a lo que reciben los otros herederos. Ello puede dar lugar a injusticias y problemas que es mejor prevenir.