PLUSVALIA MUNICIPAL TRATAMIENTO FISCAL DEL IMPUESTO DEL VALOR DE LOS TERRENOS DE NATURALEZA URBANA EN LA COMUNIDAD AUTONOMA DE MADRID

Cuando recibimos una herencia en la que el fallecido residía en la Comunidad de Madrid, deberemos liquidar tanto los impuestos de sucesiones (ante la Consejería de Hacienda), como el impuesto de plusvalía municipal (ante el Ayuntamiento).

El sentir común es que el pago de los impuestos de una Herencia en Madrid están casi exentos, esto es verdad a medias, y en muchas ocasione clientes de mi Gestoria se echan las manos a la cabeza cuando les digo lo que les toca pagar. Efectivamente por el impuesto de sucesiones, siempre que los herederos sean descendientes, ascendientes o cónyuge se paga muy poco ya que dicho impuesto esta bonificado al 99% sobre la cuota que sale a pagar. El problema importante, viene al enfrentarnos al otro impuesto en este caso el municipal de plusvalía siempre y cuando en la masa hereditaria halla inmuebles de naturaleza urbana (la rústica no paga plusvalía).

Este impuesto aunque no lo parezca es una fuente de ingresos importantísimo, hasta niveles abusivos a mi entender, para el Ayuntamiento de Madrid.

Únicamente la vivienda habitual del fallecido tiene alguna bonificación con matices. Aquí si se ha avanzado algo:

  • Para fallecimientos hasta julio de 2014. Solo se podían beneficiar de la bonificación los ascendientes descendientes y cónyuge que estuvieran empadronados en la vivienda y se comprometieran a no vender el piso en cinco años. L a bonificación se aplicaba teniendo en cuenta el valor catastral del suelo (VCS. igual o superior a 28.250€ el 95%, VCS superior a 28.250€ e igual o inferior a 47.500€ 75%. VCS superior a 47.500 igual o inferior a 66.000€ 50%, VCS superior a 66.000€ 15%. De bonificación sobre la cuota.
  • Para fallecimientos producidos a partir del 1 de julio de 2014. el requisito de descendientes, ascendiente y cónyuge se mantiene.

Por otro lado lo más importante es que el VCS requisito de empadronamiento y mantenimiento de 5 años de la vivienda se elimina. Hasta aquí correcto pero la trampa aparece en el tema de la bonificación que depende del VCS que pasa:

  • VCS igual o inferior a 60.000 € 95%
  • VCS superior a 60.000€ e igual o inferior a 100.000€, 75%
  • VCS superior a 100.000 € e igual o inferior a 138.000 a 50 %
  • VCS superior a 138000€ 15 %

Como se puede observar se ha avanzado en los requisitos de empadronamiento y eliminación de la obligación de mantenimiento de los 5 años pero al elevar el valor del suelo a efectos de las bonificaciones supone que la bonificación máxima generalmente es de un 15 o un 50 %, para un piso medio.

Esto en cuanto a los plusvalías bonificadas, el resto de (segundas viviendas etc.) tienen una carga fiscal importantísima ya que los tipos de gravamen se aplican sobre el valor del suelo y en función de los años transcurridos de titulo a titulo, es decir que cuanto mas años han pasado desde la compra o adquisición por cualquier titulo a la fecha de fallecimiento, y mayor sea el valor catastral del suelo, mayor será la carga fiscal que grave esa transmisión. Además a partir del año 2010 hubo un catastrado en el que casi se multiplicó por 2,5 el valor del suelo, esto se corrigió de alguna manera con una reducción del 40% sobre el valor del suelo. Esta reducción se retiró en el mismo año en la ley de acompañamiento de presupuestos, dejando así los nuevos valores catastrales del suelo por las nubes, en una época de crisis en la que lo lógico hubiera sido que los hubiesen bajado.

Conclusión: De lo anterior se difieren varias conclusiones

  • Antes de firmar la aceptación de una herencia calcular cuánto va a ser la cantidad del importe de cada una de las plusvalías de la herencia.
  • Si el importe es muy alto deberemos ver la posibilidad de pedir un aplazamiento, fraccionamiento o prorroga para el pago de la misma.
  • En definitiva antes de sentarnos en el notario a firmar una aceptación de herencia, deberemos tener claro cuál va a ser el importe por este concepto que vamos a deber al Ayuntamiento, para en función de ello estar preparado para afrontar y organizar el calendario de pagos.