Trámites y apuntes en la tramitación de herencias en España

En este artículo se van a detallar aquellos trámites y apuntes en la tramitación de herencias en España.

El derecho sucesorio en España se recoge en el título III de nuestro Código Civil; así en el art. 657 se dice que “Los derechos a la sucesión de una persona se transmiten desde el momento de su muerte” y en el art. 658 “La sucesión se define por la voluntad del hombre manifestada en testamento y, a falta de este, por disposición de la ley».

La primera se llama testamentaria y la segunda legitima.

Podrá también definirse en una parte por voluntad del hombre, y en otra por disposición de la ley. Y sigue art. 659 “La herencia comprende todos las bienes y obligaciones de una persona, que no se extingan por su muerte” art. 660 “Llámese heredero al que al que sucede a título universal y legatario al que sucede a título particular; art. 661 “Los herederos suceden al difunto por el hecho solo de su muerte en todos sus derechos y obligaciones”…

Desde este primer acercamiento podemos concluir que el proceso sucesorio se abre con la muerte del causante. A partir de este momento comienza nuestro trabajo, Y comienza con:

  •  Solicitud de Certificado de Defunción, Últimas Voluntades y Certificado de Seguros:

–  Certificado de Defunción: Se obtiene en el Registro Civil de la localidad donde falleció el causante (este certificado es básico para iniciar los trámites sucesorios) en el aparece el último domicilio del causante, determinante para ver donde se liquidan los impuestos de sucesiones y la fecha de fallecimiento importante a efectos de plazos.

–  Certificado de Últimas Voluntades: Lo expide el Ministerio de Justicia a nivel nacional y en él se reflejan los sucesivos testamentos que el causante ha otorgado a lo largo de su vida (importantísimo ya que el último testamento otorgado es el que vale a efectos sucesorios).

–  Certificado de Seguros: Nace hace pocos años y en él se reflejan los diferentes seguros que  el causante a contratado a lo largo de subida (Las Compañías de seguros deben comunicar al ministerio de justicia todos los seguros que se contraten (antes muchos seguros se quedaban sin cobrar).

  •  Testamento o Fallecimiento Abintestato:

Si en el Certificado de últimas voluntades viéramos que el causante a otorgado testamento (trámite absolutamente aconsejable, es muy sencillo solamente hay que comparecer ante notario y exponer nuestra voluntad de testar siempre respetando la ley, además es muy barato, no excede los 60 € y contamos con el asesoramiento del fedatario público). En este certificado solo aparecen los testamentos otorgados ante notario ya que estos están obligados a comunicar al Ministerio del Interior cualquier testamento que se firme. Hay otros tipos de testamentos igualmente válidos como el testamento ológrafo pero son poco comunes y suelen producir problemas. ¿Qué es un testamento ológrafo?

Siguiendo las indicaciones del testamento tendremos las claves para otorgar el documento de herencia (público o privado).

Si por el contrario el fallecido no hubiera otorgado testamento se abre un procedimiento de “sucesión abintestato”, por el que un fedatario público o una autoridad judicial determinará de acuerdo con la ley quienes serán los herederos legítimos del causante; aquí se abren dos vías:

– Que los posibles herederos sean ascendientes, descendientes o cónyuges del causante. En cuyo caso el competente para hacer la declaración de herederos en escritura pública será el notario de la localidad donde el causante hubiera fallecido (se pide una documentación bastante extensa: certificados de defunción, libro familia…), así como la presencia de dos testigos que manifiesten que conocían al fallecido y su situación, adquirirá firmeza a los 20 días hábiles desde su firma.

– Que los herederos sean colaterales (hermanos, primos etc.) El competente es el juzgado de la demarcación donde el causante haya fallecido es un trámite más complejo y hace falta la asistencia de abogado y procurador, mediante un auto de declaración de herederos el juez pone fin al proceso.

Cuando no hay testamento es la ley la que se ocupa del orden al que son llamados los herederos a la sucesión del difunto:

  1.    El primer lugar lo ocupan los descendientes (hijos nietos o biznietos ya sean legítimos naturales o tenidos fuera del matrimonio.
  2.    En segundo lugar los ascendientes.
  3.    En tercer lugar el cónyuge.
  4.    En cuarto lugar a los hermanos y sobrinos del causante.
  5.    En quinto los primos consanguíneos
  6.    Por último el Estado.

 

  • Elaboración de Escritura de Adjudicación de Herencia en Escritura Pública o Cuaderno Particional Privado:

Antes de abordar este capítulo, decir que la legislación española al contrario que las anglosajonas es muy garantista y deja menos margen a la libertad del testador en la adjudicación de su herencia; así pues la ley establece unos límites al testador que salvo algunas excepciones (casos de desheredación muy concretos, delito contra el causante por parte del heredero u otros siempre avalados por sentencia judicial) fija unos herederos forzosos que el heredero no puede obviar al adjudicar sus bienes.

Los primeros de los herederos forzosos son los descendientes en línea directa, siempre y cuando haya descendientes en línea directa, queda dividida la herencia en tres partes: Dos tercios es la legítima que el testador no puede sustraer a sus descendientes (dentro de ella hay una tercera parte de legítima estricta que se reparte entre los herederos antedichos y una tercera parte de mejora que el testador puede repartir entre estos de la manera que estime oportuna. La otra tercera parte de la herencia se denomina de libre disposición y el testador puede dejársela a quien se le antoje).

En el caso de ascendientes, estos tienen derecho a la mitad de la herencia como legítima aunque si existiera cónyuge esta legítima se reduce a un tercio.

El cónyuge es el último de los herederos forzosos y lo que va a recibir depende de la existencia de los otros dos anteriores. Si existen descendientes, el cónyuge tiene derecho al tercio de mejora pero no en propiedad sino en usufructo vitalicio. Si hay ascendientes el cónyuge tiene derecho a la mitad de la herencia en usufructo vitalicio. Si no hay ascendientes el cónyuge tiene derecho a dos terceras partes de la herencia en usufructo vitalicio.

Se trate de sucesión testada o abintestato el próximo paso a seguir es la elaboración del documento que firmado por los herederos les posibilitará la adjudicación de la herencia. Aquí se abren dos vías:

– Otorgamiento de escritura pública de adjudicación de herencia ante fedatario público (notarial o judicial). Es la más segura y el notario o juez es el que otorga en documento público los bienes a los herederos.

– Elaboración de cuaderno particional privado que también cabe pero es más inseguro ante terceros, además si hay bienes inmuebles el cuaderno particional no pude acceder a registro de la propiedad ya que para su inscripción se requiere el otorgamiento de escritura pública.

En cualquiera de los dos casos previamente habrá que hacer un inventario de los diferentes bienes que integran la masa hereditaria: Bienes inmuebles (atención especial al valor que les otorgamos a los mismos ya que si lo situamos por debajo de mercado o por debajo de las tablas de valoración que publican las Comunidades Autónomas nos podrían girar una liquidación complementaria), también es importante el valor que les asignamos de cara a una posterior venta de los mismos ya que si les otorgamos poco valor en la herencia y posteriormente los vendemos muy altos se generaría una importante plusvalía en el impuesto de IRPF , Vehículos, Cuentas Bancarias y Depósitos, para las que deberemos pedir un certificado de posición del fallecido a la fecha de la defunción, seguros de vida etc.

 

  • Liquidación Impuestos de Sucesiones e Incremento del Valor de los Terrenos (Plusvalía Municipal):

Una vez otorgada la adjudicación de herencia o el cuaderno particional privado deberemos liquidar los impuestos de sucesiones; este capítulo adquiere complejidad no tanto por la liquidación en sí, sino porque al ser este un impuesto transferido a las diferentes Comunidades Autónomas, cada una tiene sus propias peculiaridades esta diversidad en las legislaciones autonómicas, está recibiendo críticas continuas por parte de la Unión Europea, ya que no tiene lógica que un ciudadano por el hecho de nacer en una u otra deba pagar diferentes cantidades de impuestos. De momento y aunque hay voces que reclaman una unificación en el criterio todavía no se ha llegado a un consenso y el tema sigue estancado, así pues comunidades como la de Madrid solo tienen bonificado el impuesto al 99% sobre la cuota, mientras otras tiene solamente mínimos exentos (morir por ejemplo en Castilla y León en vez de en Madrid supone que los herederos deberán pagar muchos mas impuestos.)

En la liquidación también deberemos estar atentos al hecho de si el sujeto pasivo es heredero o legatario. (En el caso del legado es una institución en el que el designado legatario por el testador no responderá de las deudas que el heredero tuviera a fecha de fallecimiento y además no se le aplicará la cantidad que por ajuar domestico (3% de la masa hereditaria) que incrementa la misma. Diferencias entre heredero y legatario

Deberemos ver si además el heredero tiene seguros de vida como beneficiario del testador, seguros que habrá que liquidar también para poder hacer efectivo su cobro.

En cuanto al impuesto de incremento del valor de los terrenos, este impuesto es una mina de recaudación en manos de los ayuntamientos, que con el recaudan enormes cantidades. Su filosofía es que un terreno desde la fecha de adquisición a su venta ha subido mucho de precio y esta subida hay que gravarla; para ello se parte del valor del suelo que los ayuntamientos adjudican a cada bien y sobre el se aplican unos tipos determinados. El problema es que ese valor del suelo, en aras de una mayor recaudación se ha multiplicado por dos o por tres en los últimos años, y al aplicar los tipos se obtienen cifras astronómicas que hacen que muchas veces se renuncia a la herencia por no poder hacer frente a su pago. Renunciar a la herencia

Únicamente suele estar bonificada la transmisión de la vivienda habitual del causante a sus herederos y muchas la bonificación queda sujeta a la permanencia del bien en el patrimonio del sujeto pasivo por cinco años.

  • Inscripción en los Registros de la Propiedad de los Bienes Inmuebles:

Caso de que los hubiera y aunque la inscripción en los registros de la propiedad es voluntaria conviene hacerlo ya que así tenemos seguridad jurídica ante terceros y podremos venderlos sin problemas.